miércoles, 20 de agosto de 2014

El miedo es fatal, esa combinación entre incertidumbre y desesperación. Esa sensación de ahogo y ceguera juntas, incontratable, insostenible. Una roca en mitad del camino, el muro en frente mío, lo miro de arriba, por abajo hacia sus costados, imposible de pasar. lo miro hacia arriba y es como si creciera y se hiciera gigante, y me siento una hormiga, algo microscopico incapaz de moverse, incapaz de sacar siquiera un ladrillo del muro. Ese efecto único que genera el miedo, el no saber. La incertidumbre de pensar. 
Quiero anularme, quiero quedarme en blanco cerrar la mente y ver todo blanco, pero solo veo el muro, el muro y todos mis miedos, el muro y vos. Es que una y otra ve todo gira en vos, todo vuelve en vos, mi mayor monstruo, como si fueras la cereza del postre, solo que estas arriba, arriba del muro en la parte más alta del barco, inalcanzable, imposible de evadir, me miras con tus ojos, cada movimiento, no. no puedo romper el muro, sos mi sombra yo te hice mi sombra y mi peor enemigo, yo te elegí. Yo te dibuje en el papel y te vi en mi caleidoscopio, te hice a mi manera, es que ya no sé de que manera eras, no tiene importancia, porque poco a poco te convertí en lo que imaginé, con mi imperfección vos eras mi héroe, cada línea, cada palabra, fue todo en mi cabeza, vos no fuiste más que la máscara, la armadura que recubría toda mi ilusión, mi imaginación. Y ahora estoy en caída libre, porque mi héroe, ese ser que yo imaginé se esta desvaneciendo poco a poco y solo queda vos, vos en su totalidad, tu mente, tus palabras, tus locuras. y eso es solo una gran decepción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario